Domoterapia :: Feng Shui | Geobiología



Muchos antes de que el Feng Shui se reconociera como disciplina, los chinos alineaban las tumbas de los muertos en dirección al Sur; sepulcros chinos de la época neolítica, redondos a la altura de la cabeza y cuadrados a los pies del cuerpo, son prueba de esto. La alineación hacia el Sur era conocida como la “la respiración de la vida cósmica”, y la unión del Cielo (representado con el círculo) con la Tierra (representada con el cuadrado) representaba el equilibrio que el hombre debía sostener.

De esta manera nace el Feng Shui, al igual que la ciencia védica del Vastu Shastra, su homólogo hindú (para algunos el verdadero origen del Feng Shui): buscando el emplazamiento más propicio para los muertos, para que de esta forma pudieran descansar en paz y así enviar sus bendiciones a sus descendientes.

Pronto estos mismos parámetros comenzaron a utilizarse en la planeación de las residencias, y el hombre, fiel observador de la naturaleza, su clima, geografía, sistemas estelares y la salud humana, fue buscando el lugar más propicio para protegerse de los vientos fuertes, asegurarse la disponibilidad de agua y trabajar una tierra fértil.

Merced a esa observación de los ciclos naturales los chinos desarrollaron todo un sistema filosófico del cual se nutrió el Feng Shui para su desarrollo, y sentó las bases de toda la cultura china.

Es importante destacar que en la china antigua el Feng Shui no tenía la recurrente asociación esotérica con la que se insiste en difundirla en Occidente, sino que “era una parte integral de la cultura nativa, que tocaba la vida de todos”
1.

1Zaihong Shen, “Feng Shui”, Dorling Kindersley y Alamah, 2001