Hay lugares donde nos sentimos tan
cómodos que no nos gustaría irnos,
y lugares en donde no podemos
permanecer más que un breve
momento.

Hay espacios que invitan a la
tranquilidad y espacios que nos llevan
al desequilibrio, causándonos serios
problemas en nuestra vida, en nuestras
relaciones. Muchas veces, personas
saludables, con iniciativa, cambian
desfavorablemente al mudarse a un
sitio nuevo, o viceversa.


¿Por qué sucede todo esto?

La Domoterapia establece una toma de consciencia acerca de la vital importancia que un ambiente tiene sobre nosotros. De esto se desprende un interrogante poco tenido en cuenta en nuestra cultura: ¿Puede el lugar donde vivimos o trabajamos influir sobre nuestra salud física, mental y emocional, sobre nuestro desarrollo? La respuesta es afirmativa.



Conocida como la terapia de las casas, la Domoterapia trabaja con elementos sutiles, con aquellas influencias que a menudo escapan a nuestra atención, pero que sin duda contribuyen en gran medida a nuestra vitalidad, nuestra salud y desarrollo. El Feng Shui y la Geobiología son los más importantes aliados de la práctica domoterapéutica para lograr el vínculo más armonioso posible entre nosotros y el ambiente que nos rodea.

1. Canalizaciones de agua o líneas eléctricas.
2. Grietas, fisuras, fallas en el subsuelo.
3. Vetas de agua subterránea.
4. Red geomagnética Hartmann.